Una de las cosas que sentimos mientras pasamos esta etapa conocida como la adolescencia, es el hecho de sentirnos insuficientes en la gran mayoría de aspectos de la vida. Nos surgen muchas dudas, las cuales nos hacen replantear seriamente lo que somos y lo que queremos ser, formando así nuestra propia identidad. Otra de las cosas que sentimos casi todos los adolescentes (por no decir todos) son las inseguridades, que al no saber exactamente que somos y que queremos ser, se incrementan mucho más, dejando preguntas como: ¿Está bien lo que hago? ¿Soy feliz con quien soy? ¿Estoy muy gordo? ¿Estoy muy flaco?, etc. También nos pasa que mientras nos estamos buscando a nosotros mismos, que somos y que queremos ser, empezamos a sentir cierta presión social la cual es cero producente, ya que gracias a ella nos desviamos de nuestras dos primeras ideas y terminamos siendo lo que la sociedad espera de nosotros, haciendo que no podamos desarrollar una identidad propia.
Sentimos eso y mucho más, está es una edad complicada, un limbo entre el mundo de la niñez y la adultez. ¿Cómo tenemos que actuar cuando no llegamos a tener claro que somos todavía?
No sabemos, eso es lo que intentamos averiguar durante esta etapa.